Deportes de aventura en Budapest

Budapest un magnífico punto de partida para los viajes activos y los deportes de aventura, tanto si eres una persona que quiere probarlo o un atleta experimentado que busca nuevos retos. Los recursos naturales de la ciudad la hacen idónea para la espeleología, el ciclismo y para los deportes acuáticos.

Pál-völgyi-barlang es el sistema de grutas más extenso del país, y las rutas que tiene habilitadas hacen que un amplio público pueda acceder a las mismas. Hay grandes elevaciones, espectaculares formaciones de estalactitas y estalagmitas que convierten a esta caverna en una aventura subterránea inolvidable para toda la familia. El sistema de cuevas ha permanecido abierto al público, y de forma más o menos continuada, desde 1919, y en la actualidad hay dos rutas, una más corta y otra más larga, a las que puede acceder cualquiera. Ambas rutas comienzan en la entrada de los Exploradores, junto a la ventanilla de entradas, y finalizan en la antigua cantera de piedra. A plena vista, Mátyás-hegyi-barlang queda oculta bajo Rózsadomb, en Buda, y parte del sistema de cuevas de Pál-völgyi. Es un magnífico emplazamiento para actividades de trabajo en equipo y para impartir lecciones sobre geografía subterránea. La ruta no está desarrollada, lo que significa que tendrás que gatear, ir de rodillas y pasar por tramos pequeños y estrechos. No es necesario tener experiencia previa y se facilita ropa protectora y linternas frontales (para la cabeza), así que lo único que tienes que aportar es una actitud deportiva. Szemlő-hegyi-barlang tiene una antigüedad de 500 mil a un millón de años, y a menudo lo denominan el jardín florido subterráneo de Budapest. Hasta la fecha se han explorado 2.200 km de pasajes profusamente decorados con formaciones minerales, lo que lo convierte en uno de los tesoros naturales más valiosos de Budapest. Hay una sección habilitada que puede visitar cualquiera vestido con ropa de calle normal, y su elevada humedad y atmósfera sin polvo son muy beneficiosas para gente con afecciones respiratorias.

Según una encuesta reciente, Hungría cuenta con el tercer mayor número de usuarios de bicicletas al día de toda la UE. Puedes hacer una ruta turística en bicicleta, subirte a una bicicleta "Bubi" del sistema público de bicicletas, o alquilar una bicicleta en uno de los muchos servicios de alquiles de bicicletas que hay para dar una vuelta por la Isla Margarita o a lo largo del Danubio por la parte Római. No obstante, si buscas un reto mayor, ve por la Ruta Ciclista del Danubio, que forma parte de la ruta internacional EuroVelo 6, una de las rutas más populares de Europa que cruza cuatro países, desde la Selva Negra hasta el Mar Negro, y que sigue un pintoresco trayecto a lo largo de ambas márgenes del Danubio. Si aún no está preparado para una distancia como esa, siempre puedes ir en bicicleta hasta Szentendre siguiendo una ruta muy bien marcada que dura alrededor de dos horas. Los Montes Buda son un lugar perfecto para los adictos a la adrenalina o para los que quieran practicar senderismo o descenso en bicicleta.

La parte Római ha sido durante más de un siglo el corazón de los deportes acuáticos del Danubio. Ha habido proyectos recientes que han cambiado la superficie del margen del río, pero aún se pueden encontrar algunos establecimientos de embarcaciones en los que podrás alquilar una canoa canadiense, un kayak o un bote de remos. Remar río arriba hacia Szentendre es un viaje que se puede hacer en un solo día sin dificultades. La bifurcación de Szentendrei del Danubio está separada de la parte más ancha del río por los 32 km que tiene la Isla Szentendrei de largo, lugar donde la corriente es más débil y donde incluso para los principiantes será un placer remar. Remar alrededor de la isla Szentendrei supone un viaje popular que suele hacerse durante un fin de semana, remando río arriba por la bifurcación más pequeña, acampando en la isla y dejándose llevar cómodamente río abajo hasta Budapest por la bifurcación principal del río. Hacia el sur, el ramal de Ráckevei-Soroksári del Danubio está regulado con una esclusa, en sus aguas tranquilas no hay tráfico de barcos y, por tanto, es un lugar ideal incluso para principiantes; y los juncos, románticamente "salvajes", dispuestos a lo largo de los márgenes, son el hogar de muchas aves acuáticas. Para viajes más largos hay varios organizadores que ofrecen servicio de recogida del bote o barco en el destino final, de modo que no será necesario que hagas el recorrido de vuelta, y encontrarás muchos lugares de acampada a lo largo del Danubio que dan la bienvenida a los que practican remo.