Cerveza, vino y todo lo divino

La maravillosa riqueza de vinos y viticultura de Hungría es, probablemente, uno de los secretos mejor guardados de Europa. Tokaji, un vino suave para postres, y el Sangre de Toro, un vino tinto generoso de Eger, son conocidos en todo el mundo, pero hay mucho más que sorber, olfatear y engullir en Budapest.

Con cada cosecha, el Festival del Vino de Budavári reúne a todos los productores, grandes o pequeños, en el Castillo de Buda para celebrar una completa convención en la que se integra todo lo relacionado con la viticultura. Las tradiciones de producción del vino de Budafok se remontan a tiempos romanos, y su sistema de bodegas interconectadas de  40 kilómetros de extensión es único en toda Europa; aquí es donde se celebra todos los años el Festival del Vino y de los Espumosos. La prestigiosa Muestra del Vino VinCe de Budapest es la mayor y mejor de la región, y hay festivales dedicados a variedades concretas, como el Octubre del Olaszrizling o el Febrero del Furmint.

A lo largo de todo el año hay multitud de bares de vinos que ofrecen un amplio surtido procedente de bodegas locales: los jóvenes especialistas en elaboración de vinos DiVino Gozsdu y DiVino Bazilika, el agradable Dobló, el juvenil Kadarka, el moderno Innio, el elegante Palack en Buda, y el restaurante Borkonyha, poseedor de una estrella Michelín, en el que los platos se maridan con vinos perfectos. Si deseas algo de espumoso, prueba los burbujeantes espumosos Törley; su bodega se fundó en 1882, y hoy en día no hay celebración húngara sin una botella de Törley. Para disfrutar de una visita guiada y de visitas con catas acércate al Centro del Turista de Törley.

La cervecería Dreher, que tiene más de 150 años de antigüedad, se encuentra en Kőbánya, donde también hay excursiones a la histórica fábrica de cerveza, al museo de la cerveza y a una cata de las cervezas favoritas de Hungría. El Restaurante Kaltenberg ha estado elaborando su propia cerveza en el local durante al menos 30 años. La cervecería artesanal Legenda Sörfőzde produce cervezas de máxima fermentación que han sido galardonadas, y en Fóti Brewery elaboran especialidades de cervezas junto con lagers negras clásicas. Muchos pubs y bares ofrecen cervezas artesanales en su listado de bebidas, pero el Kandalló, el Neked Csak Dezső y el Jónás Kézműves Sörház están especializadas en cervezas artesanas húngaras e importadas.

La historia del Unicum se remonta a 1790, cuando el Dr. Zwack ofreció el licor herbal al Emperador Joseph II como digestivo. Los turistas que van al museo Zwack también visitan la laberíntica bodega Unicum, que tiene en su haber más de 500 barriles de roble, y degustan este legendario tónico directamente del grifo.

La bebida nacional húngara es, por supuesto, el pálinka (un brandy destilado exclusivamente a partir de frutos y sin ningún otro ingrediente adicional), que goza de la denominación de origen protegida por la UE. Todos los restaurantes y pub sirven pálinka, pero para probar uno realmente Bueno visita un bar dedicado a esta especialidad húngara, como Abszolút Pálinka, PálinkaShop & Drinkbar o Rézangyal Bistro. Una vez al año se celebra el Festival del Pálinka de Budapest, que reúne a los mejores productores de esta noble bebida espirituosa.