Budapest en las películas

Aunque no te hayas dado cuenta, es muy probable que ya hayas visto Budapest en alguna película. Budapest es un emplazamiento de grabación bastante popular para producciones internacionales, aunque a menudo hace de sustituta de otras ciudades, desde París hasta Moscú. Hungría también ha aportado muchas figuras legendarias a la historia cinematográfica.

Según cuenta una anécdota popular, solía haber un cartel en uno de los estudios de Hollywood que rezaba algo como "No basta con ser húngaro para hacer películas. También hay que tener talento." Sea esto cierto o no, está claro que Hungría ha contribuido de forma significativa a la historia cinematográfica. El clásico de Ernst Lubitsch, del año 1940, titulado El Bazar de las Sorpresas estaba inspirado en la obra teatral húngara Illatszertár y, de forma poco habitual, en la película incluso se mantuvo a Budapest como lugar en que acontecía la historia. Adolf Zukor fue uno de los arquitectos de la industria cinematográfica de Hollywood, y solo tenía 15 años cuando emigró a América. En 1912 fundó Famous Players, que después evolucionó para convertirse en Paramount Pictures, donde Zukor defendía la integración vertical, organizando la producción, la distribución y la exhibición de las películas a través de una única empresa. El director de fotografía Vilmos Zsigmond fue galardonado con un Oscar de la Academia en 1977 por su trabajo en la película Encuentros en la Tercera Fase, de Steven Spielberg, y fue nominado dos veces más por El Cazador y Cuando el Río Crece. Michael Curtiz, que nació en Hungría, fue nominado en cinco ocasiones por la Academia de los Óscar como Mejor Director y finalmente se llevó una estatuilla dorada por Casablanca. La única película húngara (hasta la fecha) que ha Ganado un Oscar es Mefisto, de István Szabó, que obtuvo el Premio de la Academia como Mejor Película de Habla no Inglesa en 1981. También ganó el Premio al Mejor Guión en Cannes el mismo año. En 2014, la película White God (El Origen del Planeta de los Perros), de Kornél Mundruczó, triunfó en la categoría Un Certain Regard en Cannes y apareció en la selección de la categoría Spotlight del Festival Sundance de 2015.

Durante más de veinte años, el Titanic International Film Festival ha expuesto lo mejor del cine internacional en Budapest, proyectando docenas de películas entre las que se han incluido películas de directores debutantes, independientes y favoritos de los festivales. Ha diversos festivales, más pequeños, que se centran en intereses especiales, como el Festival Internacional de Animación Anilogue, el LMBTQ Budapest Pride Film Festival (Festival de Cine del Orgullo LGBT de Budapest), el Festival de Cine Judío y el Festival Internacional Documental de Derechos Humanos de Verzio.

La larga y turbulenta historia de Budapest creó una ciudad diversa que puede servir como escenario para distintas películas y programas o series de televisión, ya se trate de historias ambientadas en el París del siglo XIX o en el Londres de la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, Budapest fue Roma, París y Londres en la película Múnich, de Steven Spielberg. Budapest también aparecía como si fuera Berlín Oriental en Juego de Espías y en La Deuda, como Buenos Aires en Evita, en la que trabajaba Madonna, como París en Bel Ami, y como Moscú en La Jungla: Un buen día para morir. En raras ocasiones Budapest aparece como el propio Budapest, como sucede en el thriller ambientado en la guerra fría thriller El Topo. Muchas producciones extranjeras aprovechan al personal profesional y las instalaciones de Korda Studios, ubicados en Etyek, como ha sido el caso de Los Borgias, Hellboy II y Hércules. Las empresas Absolute Walking Tours y Budapest Movie Walking organizan rutas por emplazamientos que han aparecido en películas y también cuentan historias sucedidas entre bastidores correspondientes a grandes superproducciones.