Budapest, incluidos las márgenes del Danubio, el Barrio del Castillo de Buda (1987) y la Avenida Andrássy (2002)

Cómo llegar: se puede llegar al Barrio del Castillo en autobús, funicular, en tren o a pie, pero las vistas más hermosas son las que se aprecian desde el margen del este del Danubio y desde el monte Gellért, especialmente por la noche, cuando están encendidas todas las luces.

Hay gente que queda encantada con la ciudad a primera vista, mientras que otros encuentran un mayor encanto a medida que establecen con ella una mayor relación, pero todos están de acuerdo en que es una ciudad con uno de los más bellos emplazamientos del mundo. El gran río Danubio divide la ciudad en dos y separa los montes y valles del oeste, la parte de Buda, de la llanura, la parte de Pest al este.

El verdor de la Isla Margit (Margarita) ofrece un intenso contraste de color en medio del río, que adquiere aquí un tono azul con el sol primaveral. En ella hay grutas, manantiales termales curativos y zonas de conservación natural, todo en medio de una animada ciudad de 2 millones de habitantes. Entre los monumentos de la ciudad se encuentra un anfiteatro romano, un baño turco, y diversos edificios con su especial versión de art nouveau húngaro.

El lugar declarado Patrimonio de la Humanidad está formado por la zona del lado de Buda que se encuentra entre los edificios de la Universidad de Tecnología y el Lánchíd (Puente de las Cadenas), incluidos los baños spa Gellért, la Estatua de la Libertad y la Ciudadela del Monte Gellért, y los edificios del Castillo de Buda. En la zona del lado de Pest están incluidos los edificios del Parlamento, La Plaza Roosevelt en el término del Lánchíd y de la Academia de Ciencias de Hungría y el palacio Gresham, así como los cuatro puentes que cruzan el Danubio en esta zona.

El emplazamiento de Buda es tan antiguo como la propia Conquista (896), pero su desarrollo no comenzó hasta el siglo XIII, cuando Béla IV construyó un castillo en la colina para protegerse de los ataques de los mogoles. La corte se trasladó a Buda en 1347, y en ese mismo periodo el castillo se amplió, pasando a ser un palacio con el estilo gótico de la época. Durante el reinado del rey Matthias se convirtió en una opulenta residencia real renacentista. En 1686, la ciudad fue liberada tras un siglo y medio de dominio turco. Los tres meses de asedio ocasionaron daños importantes tanto al castillo como a la ciudad. Se inició la reconstrucción en un estilo barroco a partir de las ruinas medievales.

Budapest nació en 1873 con la unificación de Buda, Óbuda y Pest, para lo que se construyó un palacio real nuevo y representativo. No obstante, el edificio y el Barrio del Castillo sufrieron graves daños durante la Segunda Guerra Mundial. Con la limpieza de los escombros comenzaron las perforaciones arqueológicas, que hoy en día continúan junto con la restauración de las ruinas medievales.

La mayoría de los edificios del Castillo son monumentos históricos; los portones tienen nichos góticos y la piedra labrada de las fachadas reconstruidas son un recordatorio de la Época Medieval.

Actualmente, el Castillo palaciego de Buda es el centro cultural más importante del país. Aquí se encuentran el Museo de Historia de Budapest, que incluye algunas secciones medievales del castillo, la Galería Nacional de Hungría y la Biblioteca Nacional Széchenyi.

En el centro del Barrio del Castillo se puede ver uno de los edificios más conocidos de Budapest, la Iglesia de Nuestra Señora o, como se la conoce popularmente, la Iglesia de Matthias. En sus paredes se han celebrado importantes eventos, como la coronación de muchos reyes húngaros y la boda del rey Matthias. La iglesia original data más o menos del mismo periodo que se construyó el propio castillo, mas Matthias la amplió, añadiéndole una torre de 80 metros. Los turcos transformaron la iglesia en una mezquita, reconstruida posterirmente en estilo barroco, adquiriendo su forma actual a finales del siglo XIX. Los artistas más destacados de la época trabajaron en su restauración. Después, sobre los muros del castillo medieval se construyó el Bastión de los Pescadores en estilo neo-románico.

Enfrente, en el lado de Pest, se alza uno de los edificios parlamentarios más hermosos del mundo. Con sus 268 metros de longitud y su cúpula de 96 metros de altura, es una vista imponente que resalta por encima de las olas del Danubio. Los turistas visitam el edificio en grupos, una experiencia que merece la pena, no solo por  los hermosos interiores y decoración dorada con famosos frescos y estatuas, sino porque ofrece la posibilidad de ver la corona del primer rey de Hungría, San Esteban, que tiene 1.000 años de antigüedad.

El primer puente de piedra construido aquí sobre el Danubio, el Lánchíd (Puente de las Cadenas), se ha convertido en un símbolo para la ciudad. Naturalmente, Budapest cuenta con muchas más vistas, aunque esta es sin duda una de las más emblemáticas.

Tras la unificación de las tres ciudades, Buda y Pest comenzaron un desarrollo sin precedentes en Budapest, la nueva capital. Este desarrollo también coincidió con los preparativos de cara a la celebración del aniversario milenario de la Conquista de la Cuenca de los Cárpatos por parte de los húngaros. La Carretera Andrássy se construyó durante este periodo, basándose en conceptos arquitectónicos uniformes. También se alzaron edificios residenciales de tres y cuatro plantas de estilo ecléctico y neo-renacentista a lo largo de la sección de la carretera, partiendo del actual Centro Urbano. La sección central es más ancha: la carretera está dividida en tres partes separadas por dos paseos, y en cada uno de ellos hay una doble hilera de árboles. Al principio, el carril más a la derecha y el izquierdo estaban pavimentados con bloques de madera, y los miembros de las clases privilegiadas los utilizaban para montar a caballo. La tercera sección de la carretera estaba compuesta por edificios residenciales con jardines en la parte delantera y casas de campo unifamiliares rodeadas de parques. El Teatro de la Ópera, el Instituto de Ballet, la antigua Academia de Música y los edificios de los rincones decorados con grafito de Kodály Circus son los edificios más notorios. Las estatuas del soportal semicircular de la Plaza de los Héroes representan a los reyes y gobernantes más eminentes de la historia de Hungría. El Museo de Bellas Artes y la Sala de Exposiciones están uno frente al otro, cada uno en uno de los dos lados de la Plaza. La primera línea de metro que se creó en el continente sigue funcionando bajo la Carretera Andrássy.


Atracciones y Excursiones recomendadas:

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Desde Budapest, los turistas pueden llegar a casi cualquier parte del país con excursiones de uno o dos días. Si se busca destinos cercanos, le recomendamos el Recodo del Danubio, donde proliferan pueblos pequeños con abundancia en monumentos históricos y culturales, interesantes museos, paisajes pintorescos y montes ideales para practicar el turismo activo.  Las dos orillas del Danubio al norte de Budapest ofrecen mucho que ver.

Al sur, aparece el castillo real barroco de Gödöllő, que fue la residencia favorita de la Reina Elisabeth, Sissi.

El monumento más destacado de Ráckeve, aparte del castillo Saboyano, es la iglesia gótica. Pintado con el estilo propio de la iconografía bizantina, es la única iglesia medieval serbia de Hungría.

Durante los meses estivales, también es posible refrescarse en el lago Velence. Se puede llegar al lago en menos de media hora por la autovía M7.


Arquitectura

Aquí, en el territorio de Hungría, encontrarás reliquias arquitectónicas de dos mil años de antigüedad aguardándote. No te sorprendas si te encuentras con que has viajado varios cientos de años atrás en el tiempo simplemente con girar a la esquina de una calle; las ruinas romanas siempre aparecen en compañía de castillos medievales y palacios barrocos.

Los restos arquitectónicos antiguos de relevancia de la Cuenca de los Cárpatos se encuentran en la provincia romana de Pannonia (el actual Transdanubio). Los asentamientos surgieron profusamente a lo largo de la Ruta del Ámbar y de la frontera de esta provincia de importancia militar, que estuvo bajo el dominio romano hasta el siglo V.

El primer trabajo de construcción de importancia tras la Conquista Húngara comenzó en el cambio de siglo de los siglos X y XI. La Abadía Benedictina de Pannonhalma, fundada en el reino del Príncipe Géza, es parte del Patrimonio de la Humanidad, mientras que, la basílica real, construida en Székesfehérvár bajo las órdenes de Esteban I, se convirtió en un lugar de coronaciones y enterramientos.

La iglesia monasterio de Ják es un importante representante del estilo románico del siglo XIII, igual que lo son las iglesias de Lébény y Zsámbék. Tras las incursiones tártaras de 1241 a 1242, Béla IV promovió la construcción de castillos de piedra para fortalecer las defensas. La arquitectura de la primera mitad del siglo XIV muestra la influencia del gótico clásico tardío francés y del Trecento italiano. El desarrollo urbano fue rápido bajo el dominio de los angevinos.

La arquitectura bajo el reinado del Rey Matthias, en la segunda mitad del siglo XV, mostraba inicialmente una influencia del gótico tardío, pero también se puede apreciar la presencia del Renacimiento en la arquitectura de Visegrád y en la reconstrucción del Castillo de Buda.

Las constantes guerras supusieron que los edificios más importantes del siglo XVI fueran castillos. Se llevó a cabo una enorme modernización de las fortalezas, basándose esencialmente en diseños italianos, para contener la conquista de los turcos. Las iglesias Cristianas se vieron modificadas durante los 150 años de dominio turco, y se construyeron nuevas mezquitas.

Hay vestigios del barroco de los siglos XVII y XVIII que han permanecido prácticamente en todas partes, y los edificios de ese periodo forman gran parte de aquellos de nuestros edificios que aún se mantienen en pie. La construcción se retomó tras la expulsión de los turcos, la arquitectura eclesiástica adquirió ímpetu y hubo mayor construcción de palacios.

En el siglo XIX, esto cambió y hubo un énfasis progresivo en cuanto a la construcción de edificios y casas seculares. A principios de siglo, proliferó una variedad de clasicismo más puro que en la de Europa Occidental; esta variedad se denominó estilo principal.

El romanticismo, que evocaba la arquitectura medieval y oriental, comenzó a mediados de siglo, y el mejor ejemplo de ello es el Casino de Pest (1859-1865), diseñado por Frigyes Feszl. Existía el deseo de crear un estilo nacional único a partir de motivos arquitectónicos orientales que señalasen los orígenes de Hungría, utilizando los adornos de los trajes tradicionales magiares.

El estilo dominante del periodo que precedió al estallido de la Primera Guerra Mundial fue el historicismo. Junto con el estilo secesionista, en arquitectura y planificación urbana el historicismo ecléctico, haciendo uso de los estilos de varias épocas, contribuye a la hora de definir el aspecto de Budapest, formado en 1873 mediante la unificación de Pest y Buda.

El Secesión (también conocido como art nouveau, estilo moderno, Jugendstil) fue un estilo en arquitectura, bellas artes y artes aplicadas que comenzó en la segunda mitad del siglo XIX y perduró hasta los años 20. Durante el cambio de siglo fue extremadamente importante en Hungría.

Tras la Segunda Guerra Mundial se reconstruyeron los puentes de Budapest que fueron bombardeados y se llevaron a cabo trabajos de renovación a gran escala en el Castillo de Buda. No obstante, el periodo, definido por sus estructuras prefabricadas de cemento y sus bloques de hormigón barato, plano, gris, así como por  unos voluminosos edificios públicos socialistas y realistas, no favoreció la creación de una arquitectura perdurable.
Imre Makovecz, el destacado representante de la arquitectura orgánica que a finales de siglo adquirió reconocimiento internacional, logró labrarse una buena reputación a nivel internacional. Creó una escuela sobre el modo en que los edificios estaban relacionados con el suelo sobre el que se alzaban y sobre el uso de materiales naturales de construcción. En su obra aparecen elementos de la arquitectura tradicional y del arte folclórico, junto con motivos celtas, del lejano este, Skita y transilvanos.