Budapest para Hambrientos

¡Pase a la cocina de Hungría! Tanto si busca sabores húngaros tradicionales, exclusivos comedores internacionales o un acogedor restaurante casero, seguro que esta pequeña selección le ayudará a encontrar el lugar idóneo.

¿Va a la caza de sabores magiares? No busque más: hemos reunido los mejores restaurantes tradicionales de la ciudad para usted. En primer lugar: Bock Bistro, la creación de un chef ganador de premios y un célebre sumiller. Este pequeño restaurante recibió la calificación de "Bib Gourmand" de la Guía Michelín y se encuentra entre los favoritos de aquellos extranjeros que buscan sabores húngaros (y una impresionante oferta de grandes vinos). El Museum Café and Restaurant (Café y Restaurante Museo) está situado cerca del Museo Nacional, donde han tenido lugar los acontecimientos más importantes de la historia de Hungría del siglo XIX. E "histórico" es también la palabra clave si hablamos del propio restaurante: este sitio ha sido lugar de celebración de elegantes comidas al estilo magiar desde 1885. Antes de perderse por el menú asegúrese de echar un vistazo al maravilloso fresco de Károly Lotz y a los hermosos azulejos de manufactura Zsolnay, famosos en todo el mundo. ¡Por la noche, el suave sonido del piano ofrece un ambiente realmente relajado! Plántese literalmente en una posada del siglo XVIII a los pies del Monte del Castillo en la Aranyszarvas, que tiene más de 300 años de antigüedad;el punto fuerte del "Venado Dorado"es, ¿sabe cuál?, los platos de caza. No obstante, los vegetarianos no encontrarán mucho que les contente aquí… Si pasea por la zona en torno al castillo, no se pierda el Alabárdos, ya que es uno de los mejores restaurantes de la ciudad para degustar la gastronomía húngara. La ubicación es excepcional (está justo frente a la Iglesia de Matías), el ambiente es elegante con un interior histórico y el menú se basa en las más largas tradiciones de la gastronomía húngara con el objetivo de restablecer algunos sabores olvidados.El denominado Hundred Year Old Restaurant (Restaurante Centenario) no tiene solo 100 años de antigüedad; ¡es mucho más antiguo! El restaurante fue el primero que se abrió en Budapest, allá por el año 1831, en un diminuto palacio barroco, y desde entonces no ha cambiado mucho.¡Disfrute de una cordial cena húngara a la luz de las velas acompañada de algo de apasionada música gitana! Mátyás Pince está situado en el sótano de una hermosa casa construida por la cervecería Dreher, y ofrece una buena cocina húngara a la antigua usanza junto con algunas creaciones contemporáneas. Para disfrutar de una panorámica impresionante, vaya al Icon, situado en el Hotel Hilton, subiendo al castillode Buda; ¡tendrá toda la ciudad a sus pies! Si prefiere permanecer cerca del majestuoso Danubio, pasee junto a sus orillas; hay infinidad de buenos restaurantes.

Si le apetece dejar por un momento los sabores húngaros y navegar por aguas internacionales, también tendrá muchas opciones para elegir. El lujoso Costes aspira a convertirse en el mejor de la ciudad y, de hecho, fue el primero en obtener una de las ansiadas estrellas Michelín en 2010 (¡y, sí, ha conservado esa estrella hasta la actualidad!). El subcampeón en la categoría de mejores restaurantes de la ciudad es el Onyx, otro restaurante que cuenta con una estrella Michelín (sus platos, que unen sin esfuerzo sabores tradicionales húngaros con técnicas culinarias internacionales modernas, le dejarán plenamente satisfecho).

De todos modos, en Budapest no todo consiste en salir a comer a lugares sofisticados, como es de suponer. Los restaurantes de comidas caseras han aparecido por doquier en toda la ciudad durante los últimos años, complaciendo así a aquellos a los que les gusta que su experiencia culinaria sea un poco más personal. En Repeta, que tiene fotos familiares por las paredes, mobiliario antiguo de madera y el tapete de encaje sobre la mesa de café, harán que nos sintamos como si estuviéramos en casa de nuestros abuelos; aquí es de esperar que nos sirvan deliciosas comidas elaboradas con ingredientes frescos y de temporada. KitchenArt es el lugar idóneo para aquellos que deseen comidas exclusivas; el chef József Bernáth vuelve a casa desde el Robouchon de Londres (¡ostenta con orgullo el mayor número de estrellas Michelín del mundo!) unas cuatro veces al año durante 2 o 3 días para dar a probar los últimos trucos que ha aprendido en el extranjero. ¡Tiene que estar delicioso!