Budapest, Una Ciudad de la que Enamorarse

Budapest es la ciudad de las sorpresas y las maravillas, y cuenta con un centro animado, hermosos parques, ríos majestuosos, elevados capiteles de iglesias y abundantes spa. Budapest, una de las ciudades más emocionantes del mundo, está llena de secretos por descubrir, lugares ocultos que explorar y viejos sitios favoritos que volver a visitar. Esta es la ciudad en la que aburrirse no es una de las opciones.

Hay un millón de formas de explorar Budapest: a pie, en autobús, en tranvía y en metro, por el agua, en bicicleta o incluso mediante un vehículo anfibio. ¿Y qué se puede ver durante nuestra estancia allí? Empiece por arriba, con el magnífico Castillo de Buda y con el Distrito del Castillo. No necesitará botas de escalador para subir al Monte Gellért y para disfrutar de unas sorprendentes vistas de la ciudad desde la ciudadela, vistas que de hecho son parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Cruce el río para contemplar el edificio más grandioso del embarcadero de Pest, el Parlamento. Para descubrir maravillas sagradas visite el edificio más elevado de la ciudad, la Basílica de San Esteban, y la quinta sinagoga más grande del mundo, la Sinagoga de la Calle Dohány. La Plaza de los Héroes le pondrá al día sobre el pasado romántico del país, y en el Parque Memento tendrá la oportunidad de disfrutar con una lección de historia moderna al aire libre. Para aportar un poco de romanticismo, camine por el paseo ubicado junto al Danubio o vaya a la frondosa Isla Margarita. ¿Se le antoja caminar por una calle que forme parte del Patrimonio de la Humanidad en su totalidad? La Avenida Andrássy es una de ellas, y está rodeada de calles con sombra, rutas para bicicletas y edificios sorprendentemente hermosos. Escuche bien y, si tiene suerte, oirá música que sale de las ventanas abiertas del magnífico Teatro de la Ópera. Tampoco debe perderse otras especialidades menos sofisticadas pero más divertidas de Budapest, como los patios abandonados reconvertidos en lugares de encuentro para tomar unas copas, los pubs de las ruinas.

Cuando haya terminado de ver los lugares obligados, aléjese de las calles principales y deje que la ciudad revele sus secretos. Multitud de tiendas de diseño, diminutos parques, cafés con terraza y tesoros arquitectónicos le aguardan en cada rincón y en cada grieta.  

¿Busca algo de paz y tranquilidad alejadas del bullicio de la ciudad? En Szentendre podrá disfrutar de un ambiente mediterráneo a tan solo 19 Km. de Budapest. En esta joya de ciudad abarrotada de galerías y artistas, degusten una divina porción de tarta en una de sus diversas confiterías (cukrászda) y paseen agarrados de la mano junto a la rivera del Danubio y a lo largo de las varias calles pavimentadas que existen.

Para disfrutar de unas vistas sorprendentes, así como de montes y valles en los que abundan pueblos diminutos y ruinas históricas, diríjase al Recodo del Danubio. Hay una razón por la que se dice que es una de las partes más sorprendentes del país. En la barroca Vác encontrará una extraña exposición en la que se muestran personas momificadas de la ciudad procedentes de siglos pasados. Es una pequeña ciudad en la que estar en plena naturaleza es parte de la vida cotidiana. Sus tres castillos, que están prácticamente uno encima de otro, nos ofrecen la posibilidad de ir de excursión no solo a través de los bosques, sino también a la Edad Media. Si quiere hacer un viaje adentrándose en la cultura del Cristianismo húngaro vaya hasta Esztergom y maravíllese con los tesoros de la Basílica, el edificio más alto de Hungría.

¿Listo para explorar los montes que rodean a Budapest? La opción más cercana y espectacular son los Montes de Buda (los Montes Pilis más hacia el norte) y allí, además de poder admirar cómo el paisaje urbano da paso a una naturaleza imperturbable, también podemos descender al mundo subterráneo de las cavernas. 

Para una experiencia verdaderamente majestuosa, vaya a Gödöllő. Pasee por los jardines del Palacio Real siguiendo los pasos del Emperador Franz Joseph y su esposa, la Reina Elisabeth de Hungría.

A tan solo un tiro de piedra de la capital (a unos 26 Km. de distancia) se encuentra el bullicioso pueblo de Etyek, famoso por sus característicos vinos blancos, sus bodegas atmosféricas, y la aportación de Andy Vajna a la filmografía húngara, los Estudios Cinematográficos Korda (también conocidos como Etyekwood). ¡Quédese por los alrededores para conocer a alguna estrella del cine!