Curiosidades húngaras

Los nombres húngaros: Los húngaros primero ponen sus apellidos y después sus nombres. En la mayoría de los casos sólo utilizan un apellido siempre heredado exclusivamente del padre. El título o el apelativo Sr. también se pone al final. Muchas mujeres adoptan al casarse el nombre completo de sus maridos.

Beso a la húngara: Al encontrarse los húngaros se besan primero por el lado izquierdo y después por el derecho de la cara. La confusión de esta regla puede provocar situaciones graciosas.

Saludo a la húngara: Los húngaros son sumamente cordiales y efusivos en el saludo, incluso cuando se trata del carnicero o el peluquero. La palabra más usual para saludarse es Kezét csókolom, que equivale a "le beso la mano"

Cortesía a la húngara: Al entrar en un bar, cafetería o restaurante en Hungría los señores pasan primero, mientras que al salir del mismo local ceden el paso a las señoras. La tradición procede de la época medieval, cuando los caballeros protegían de esta manera a las damas de posibles agresiones al entrar en un local donde no se sabía si había alguna pelea entre hombres o no. Igualmente, a la salida ofrecían a las damas la vía más rápida de escapada y protección por detrás de posibles ataques.

Anillos a la húngara: En Hungría, tradicionalmente, se lleva en la mano derecha el anillo de enlace.

Pasión por los perros: A los húngaros les encantan los animales domésticos, especialmente los perros, de los que tienen interesantes razas autóctonas, como el melenudo puli, el lustroso vizsla o el grandón komondor blanco. Suele ser habitual detenerse en plena calle a acariciarlos y preguntar sobre sus características.