El lago Balaton – un amor eterno

Para cada persona la región del lago Balaton evoca algo distinto. Su paisaje, de mil caras, está lleno de experiencias inolvidables. Quien visita el lago Balaton se enamora del lago y de su región.

El rincón de un país multicolor como Hungría que constituye la región del lago Balaton, no es muy grande en extensión, pero sí muy rico en experiencias apasionantes, recuerdos históricos y en bellezas naturales.  

Durante el verano, el mayor lago de agua dulce de Centro-Europa se convierte en el lugar de vacaciones preferido de las familias, gracias a sus cuidadas playas, a la oferta de hospedaje y a los programas adaptados a los niños. La región ofrece la posibilidad de practicar numerosos deportes acuáticos y actividades programadas desde primavera hasta otoño y seduce durante todo el año con una oferta gastronómica sin parangón. Los amantes de la belleza de la naturaleza, del entorno virgen y del ambiente rural, tienen muchas opciones para elegir entre las muchas rutas pedestres y ciclistas, por no nombrar las numerosas excursiones posibles.

A lo largo del lago se suceden fuentes de aguas termales y minerales. Los seis balnearios construidos sobre esas fuentes ofrecen servicios que satisfarán a los clientes más exigentes y cuya oferta se amplía año tras año. El más famoso es Hévíz, donde el lago termal, único en su categoría, permite disfrutar del agua mineromedicinal a una temperatura de entre los 24-38 grados en una piscina natural. El baño de Zalakaros no sólo cura sino que también revitaliza; en las distintas piscinas, se ofrece esparcimiento para toda la familia y aquí todo el mundo puede divertirse y desconectar. Además del conocido balneario, el Aquapark de Balatonfüred, el balneario Galérius de Siófok y el balneario de Marcali, son también muy populares entre las familias.

Los que visitan el lago Balaton pueden disfrutar también de un confort y bienestar superiores en los hoteles de cuatro estrellas de la región, que proponen ofertas y programas diversos y donde los huéspedes, tanto los pequeños como los mayores, son acogidos primorosamente, ya sea durante un fin de semana largo o durante varios días de cuidados de descanso y bienestar.

La experiencia y las tradiciones centenarias de viñedos y vinicultura convierten a la región en el destino preferido de los turistas amantes del vino, que pueden elegir entre las rutas de vino, organizadas en seis regiones históricamente vinícolas, y catar los caldos del lago Balaton en cualesquiera de las fiestas y festivales de vino.

La región alberga un número extraordinario de edificios históricos, fortalezas y castillos, así como maravillosas construcciones populares. La iglesia auxiliar de la Abadía de Tihany es un monumento histórico sobresaliente, donde se halla la sepultura del fundador de la abadía, el rey húngaro András I. En las fortalezas fronterizas más importantes de antaño, los castillos parcialmente restaurados de Szigliget y Nagyvázsony, se organizan en verano Juegos Históricos. Allí, en los torneos y justas medievales, aprenden los conquistadores actuales a combatir en buena lid y con las antiguas armas.

El paisaje de las mil caras esconde otros tantos programas y vivencias inolvidables.

¡Nos vemos en el lago Balaton!