Experiencias de caza

¿Por qué cazamos? Quizá tenga algo que ver con el deseo de estar en estrecho contacto con la naturaleza. Hace cientos de años vivían manteniendo un fuerte vínculo con la naturaleza; en cambio, en la actualidad, en la jungla de hormigón, la naturaleza parece distante. Sin embargo, los humanos son parte de la naturaleza, y desean estar cerca de ella. Algunos salen para sacar fotos, otros para montar en bicicleta, y otros para cazar.

Uno de los elementos más esenciales de la caza es experimentar la belleza, la tranquilidad y la aventura que aporta la naturaleza. ¡No se trata de una loca masacre, como piensan muchos! Como dijo el Conde Zsigmond Széchenyi, uno de los famosos escritores de Hungría (y un apasionado cazador),

"Cazar consiste en perseguir a la pieza de caza y en escuchar los murmullos del bosque. Pero, sobre todo, consiste en escuchar los murmullos del bosque"

Matar a la pieza de caza transcurre en un breve momento; el énfasis está en los acontecimientos que tienen lugar antes de eso. Según los cazadores, no hay nada comparable a la emoción de encontrar y esperar a la pieza de caza, justo cuando se dispara la adrenalina en el momento preciso en que llega el animal. Un verdadero cazador respeta a su presa (hay que disparar al animal con precisión, sin infligirle ningún dolor o sufrimiento innecesarios). Todo esto forma parte de la ética de los cazadores.

Hungría, gracias a su stock de piezas de caza particularmente rico, es uno de los destinos más atractivos para los cazadores. El ciervo común, el gamo, el jabalí, el muflón y el corzo se encuentran (y se pueden cazar) aquí, al igual que la liebre europea, el faisán, la perdiz gris, el ánsar campestre, el ganso careto mayor, el ánade silvestre, la cerceta común y la chocha perdiz.    

El ciervo común es el mayor herbívoro de Hungría, con machos que llegan a pesar hasta 200 Kg. Su hábitat es una combinación de los bosques y los territorios agrícolas, y donde más abunda es en el Transdanubio y en la cordillera central del norte. El hermoso gamo moteado adora el clima continental. Debido a las campañas de colonización, se puede encontrar al ciervo por todo el país, pero si desea jugar con seguridad, vaya a Gyulaj, Gyula, Guth o al área que hay entre el Danubio y el Tisza. El muflón se introdujo en Hungría trayéndolo desde Córcega y Cerdeña. En la actualidad se pueden encontrar varios grupos que habitan en los Montes del Norte de Hungría, pero su número aún está muy por debajo del de otras piezas de caza mayores, por lo que es probable que no sea el trofeo más fácil de conseguir. En cambio, el jabalí es uno de los objetivos más populares entre los cazadores que van a Hungría, ya que se les puede encontrar en casi cualquier parte del país. La mayor aventura de todas: un recorrido a paso ligero con ojeadores y perros especialmente entrenados: ¡una caza de una naturaleza especialmente desafiante incluso para los tiradores más habilidosos! El macho de corzo es otro de los objetivos favoritos de los cazadores, dado que hay un elevadísimo número de ejemplares por todo el país. ¡Y qué grandes son! ¡Hay dos trofeos húngaros entre los tres primeros de la lista mundial de records!

¿Le van más las piezas de caza pequeñas? ¡La campiña húngara está llena! El primero y más importante: el faisán, presente en casi cada rincón del país. La caza del faisán es una arraigada tradición en Hungría y, según muchos, los húngaros están empezando a establecer nuevos estándares de excelencia en el dinámico deporte del tiro al faisán mientras vuela huyendo. ¿En qué otro lugar podría probarlo?

La caza no es un acto de matar desconsiderado; conocer las temporadas de caza es particularmente importante: después de todo, estos animales están protegidos. Por tanto, la caza solo está permitida fuera de la época de reproducción. De todas formas, hay que tener en cuenta que incluso durante la temporada de caza no se puede disparar a cualquier animal sin más; un auxiliar profesional se encarga de que los animales que se maten sean solo aquellos que abunden. El examen obligatorio para cazadores también sirve para proteger a los animales.

Póngase las botas y cargue su rifle: ¡que comience la caza!