La región de los horizontes infinitos

Al este del Danubio y al sur de las montañas yace la tierra más llana y tranquila de Hungría, y la pradera continua más extensa de Europa, la Gran Llanura. Los ríos la Cruzan, los parques nacionales la dividen, los vaqueros húngaros y los rebaños de animales vagan por ella, y los spa la llenan de vida. Esta es la tierra donde la vida está exenta de problemas y donde los horizontes son infinitos.

El área del Parque Nacional de Hortobágy nos ofrece la experiencia de salir a un gran espacio abierto justo ahí, en el corazón de Europa, sin nada más a la vista excepto montones de grullas y otras aves, además del ganado gris con cuernos nativo de la zona. En verano, el trémulo aire caliente que sopla sobre la pradera infinita crea divertidas ilusiones y espejismos. Aquí es donde inventaron el gulyás (también conocido como goulash o gulash, un tipo de estofado de carne) los pastores que echaban toda su comida en un puchero sobre el fuego, le añadían algo de pimentón y ya estaba listo.

Esta región, y el parque, es también el lugar en que se encuentra el Lago Tisza, un país de las maravillas para la vida silvestre y un paraíso para los deportes. Se puede practicar la caza, la pesca, se puede remar, hacer excursiones, montar a caballo, en bicicleta, nadar, montar en moto acuática e incluso montar en una banana, todo ello dentro de este entorno idílico. La Reserva de Aves de Tiszavalk, además de ser parte del Patrimonio de la Humanidad de Hortobágy, es también hogar de alrededor de 200 especies de aves entre las que se incluyen garzas, garcillas y aguanieves.

Los amantes de las aves y las bicicletas también pueden ir sobre terraplenes que cruzan el Parque Nacional de Körös-Maros y que empiezan en la ciudad de Szarvas, o peregrinar al centro histórico de Hungría. Si explora la zona a pie, verá multitud de diminutos montículos a lo largo del camino. No se trata de meros cambios de bienvenida del paisaje, sino de los lugares en los que los primeros habitantes de estas tierras solían vivir, amar y morir.

De todos modos, la Llanura no es solo un idilio rural. Hay ciudades con todo tipo de condiciones, cultura y diversión modernas. Debrecen, la ciudad más grande de Hungría, conocida como la Roma Calvinista, se alza a la vera de la campiña con su magnífica plaza principal y su enorme universidad. Para dar un repaso a la cultura, visite el centro de arte contemporáneo que cuenta con la sala de exposiciones más grande de Europa Central, Modem. Visite Szeged y su catedral hecha con unos ladrillos casi tan rojos como el pimentón de la zona, el salami y la sopa de pescado. Para vivir una experiencia verdaderamente húngara, súbase al tranvía Amarillo que recorre ambas ciudades.

Aunque la Gran Llanura es la parte más seca y soleada del país, hay gran cantidad de ciudades spa en la zona en los que podremos remojarnos, darnos un chapuzón y curarnos. ¿Por qué no empezar con el complejo spa más grande de Europa, situado en Hajdúszoboszló y donde conocen el secreto para curar el dolor de espalda? ¿Y qué tal si vamos a Gyula, donde hay un hermoso spa que se construyó con la idea de que tuviera unas vistas espectaculares? ¿Y un spa tropical en la parte más verde de Debrecen donde uno puede recuperarse y despejarse del bullicio y del ruido de la ciudad? Pero, si necesita más espacio, hay un paraíso acuático de 4400 m2 en Szeged para refrescarse después de todas esas exploraciones Puszta.

Gyula

Kalocsa

Kecskemét

Szeged