Parques y Museos peculiares

¿Buscas una experiencia distinta relacionada con los museos? Hay muchas formas de entrar en contacto con la cultura y la historia en Budapest fuera de los salones de mármol y de las silenciosas galerías.

El Memento Park (Parque Memento) es una de las atracciones más conocidas de Budapest de entre las que se salen de lo común, un museo al aire libre en el que se han conservado muchos elementos monumentales del Comunismo. Aquí podrás conocer los hechos tal cual sucedieron relacionados con el régimen, pero jamás te harás una idea de lo que pudo suponer haber vivido en un estado opresivo hasta que experimentes la sensación de estar frente a una estatua de un soldado ruso de seis metros de altura mirándote desde lo alto. Además de las más de cuarenta estatuas gigantes, que te brindarán la oportunidad de hacer unas fotos sorprendentes, el Memento Park también ofrece exposiciones y experiencias como montar en un Trabant. Si buscas una experiencia más serena, visita el Cementerio Kerepesi, un extenso parque salpicado con mausoleos y lápidas artísticas en el que descansan muchos de los grandes hombres de estado, artistas y héroes de la nación. Adéntrate en el pasado rural en el Museo Etnográfico situado frente al parlamento, en el que hay una vasta colección de objetos y fotografías que evocan la casi desaparecida vida campesina de todas las partes de la Hungría histórica. El Skanzen, situado en Szentendre, revive este pasado rural: el museo etnográfico al aire libre da a conocer regiones de Hungría a través de una colección de pueblos de muestra que incluyen casas rurales, iglesias y edificios agrícolas. También se organizan eventos, especialmente en torno a las vacaciones, en las que se rememoran las tradiciones y en las que los turistas pueden probar su destreza en artesanías antiguas y degustar platos tradicionales. Viaja atrás en el tiempo en el Aquincum, donde se ha excavado un asentamiento romano y donde un museo ayuda a darles contexto histórico.

El Museo del Transporte y el Museo Húngaro del Ferrocarril, ambos ubicados en el Parque de la Ciudad, serán de especial interés para familias con hijos más pequeños. El primero es uno de los museos del transporte más antiguos de Europa y tiene en su haber una extensa colección de aviones, trenes y automóviles, así como tranvías, barcos y motocicletas. El Museo del Ferrocarril tiene una magnífica colección de locomotoras expuestas en un parque, y lo mejor de todo es que dejan a niños de todas las edades subirse y "conducir" el tren. El Museo de Historia Militar, localizado en el Castillo de Buda, abarrotado de armamento, uniformes y objetos militares, lleva al visitante a hacer un recorrido por la historia militar de Hungría, desde la conquista de los turcos, pasando por la revolución del 1848-49 y llegando hasta el Ejército Real Húngaro del siglo XX. Las exposiciones interactivas del Museo de Historia Natural y el Museo de Ingeniería Eléctrica infundirán curiosidad y darán a conocer maravillas científicas. El Hospital de la Roca fue un hospital de emergencias durante el asedio de Budapest en 1944-45; este hospital se instaló en el sistema de cuevas existente bajo el monte Buda, e incluía hasta un búnker nuclear, y este fascinante fragmento de historia médico-militar se puede descubrir mediante visitas guiadas. Nunca hubo un museo en el que se pudiera "tocar" más que en la extraordinaria Exposición Invisible, en las que hay visitas a ciegas y con visibilidad parcial en las que los grupos pasan por estancias especialmente equipadas que están en la más absoluta oscuridad. Experimenta situaciones cotidianas, como hacer la compra en una tienda de ultramarinos sin poder confiar en tu visión, y te aseguramos de que verás el mundo con otros ojos después de pasar una hora totalmente a oscuras.