Comida callejera

"Comida callejera" ha sido el término de moda en el mundo culinario húngaro durante los últimos años. De todos modos, no esperes ver carritos de perritos calientes en cada esquina; cuando se habla de comida callejera moderna nos referimos a comida tradicionalmente simple o a comida rápida preparada siguiendo unos estándares muy elevados y usando ingredientes de calidad, todo ello a precios bajos y, a menudo, en un lugar con un diseño "guay".

Naturalmente, la hamburguesa está a la cabeza en esta moda. El camión de comida ZING Food Truck se dejó ver en los festivales de 2013, y después a finales del verano, aparcado en el Patio Gozsdu. Todo lo que vende es casero: los panes, pastelillos, e incluso el kétchup y la mayonesa están elaborados usando su propia receta. Afortunadamente, también abrieron un restaurante cubierto, el ZING Burger, en la Calle Király, así que siempre sabemos dónde podemos encontrarlos. En el lado de Buda, Finomító Kantin representa a las hamburgueserías gourmet con delicias como las hamburguesas de cordero y de salmón, todo ello fresco y jugoso. El hotel Baltazár Boutique Hotel, situado en el Castillo de Buda, con un aspecto y un precio menos "callejeros", ofrece unas hamburguesas asadas en parrilla de carbón excepcionales, como la picante de dim sum de atún. En cuanto a los sándwiches y bocadillos, Budapest Bägel recuperó un auténtica receta de bagel procedente de Israel, después mejoró la fórmula, y saca hornadas recientes a lo largo de todo el día. Meat & Sauce se toma muy en serio ambas opciones; se cuidan mucho todos los ingredientes, desde unos panecillos perfectos hasta las especias, pero la atención se centra, por supuesto, en la alta calidad, en las carnes cocinadas a fuego lento y sus salsas originales y llamativas. Los innovadores chefs del Bors Gastrobar crean sándwiches y bocadillos extraordinarios, como el de salmón noruego con crema de queso orgánico, huevos de corral y pepinillo dentro de una baguette recién hecha. A la hora de comer suele haber colas. El estilo italiano también es una buena opción entre los estilos de comida callejera, desde las deliciosas porciones de pizza de Mamma Sofia, hasta la pasta casera y auténtica de Due Spaghi que se puede consumir en el propio establecimiento o se puede llevar a casa. Explora los sabores asiáticos en Ramenka, Funky Pho o Bao Bao Dim Sum Bar. La Street Food Karaván, situada en la Calle Kazinczy, reúne durante todo el año a varios vendedores con sus camiones y vehículos de transporte en un mismo solar en una especie de festival de la comida.

¿Y qué hay mejor que una cerveza artesanal elaborada localmente para acompañar a tu hamburguesa? Dado que se elaboran en pequeñas cantidades, hay más posibilidades para experimentar, por lo que encontrarás una variedad mucho mayor y unos sabores más osados que en marcas tradicionales, que tienden a ser lagers. Fóti Zwickl es un buen punto de partida (tiene carácter pero no es muy amarga). Las cervezas blancas o negras de trigo son también un buen comienzo, como la cerveza de trigo japonés Horizont. Las tres grandes cervezas que hay que probar son la Bakancslista y la Távoli Galaxis, ambas de la cervecera Rothbeer, y Credo,  elaborada por Hedon; podrás probarlas en pubs de cervezas artesanas como Léhűtő, Csak a Jó Sör o Élesztő.

Los aventureros de la gastronomía podrán probar todo lo mencionado antes y mucho más en el festival anual de comida callejera Street Food & Főzdefeszt.